Ir al contenido principal

El indefinible lugar que ocupo...

Siempre fui de las que decía no querer clasificar las relaciones , no definir cuál es el más amigo y el menos, a quién quiero tanto y a quién casi no quiero. Me resultaba como robótico querer determinarlo todo.

Sin embargo, me surge una cierta hipocresía al decir esto, dado que tal vez nunca las defino como tal, pero normalmente sí suelo tener claro lo que es para mí cada persona. No siempre con exactitud, porque las cosas que surgen de nuestro corazón no son blancas o negras, ni totalmente definibles, ni quedan a veces claras en todo su contexto, ni siquiera para nosotros mismos. Porque si lo esencial es invisible a los ojos, tampoco se puede querer a nadie con la cabeza, sino con nuestro a veces complicado corazón.

De todas formas, en lo que se refiere a los demás, suele resultar todo aún más complicado. Depende no sólo de lo que cada uno siente y quiera expresar, también de lo que la otra persona siente por ti, de cómo se relaciona contigo, de cómo te demuestra eso que siente. Y creo que ahí es donde nos complicamos. Me refiero a que lo que sentimos o dejamos de sentir por alguien no podemos controlarlo, pero no siempre tenemos por qué ser correspondidos. E incluso a veces siéndolo seguimos sin conformarnos, como si quisiéramos poner nuestros corazones en una balanza para poder equilibrarlo todo. Cada uno demuestra y dice las cosas, si las dice, a su manera, considerándola probablemente como la más adecuada. Pero a nuestro inconformismo no siempre eso le vale.


Puede que simplemente no es que no seamos correspondidos, sino que no recibimos en cierto modo la respuesta que nos gustaría. Puede que no sepamos nunca el lugar que ocupamos en la vida de una persona. Puede que en definitiva lo importante sea ocupar un lugar a veces indefinible, en el corazón de alguien. Puede que simplemente haya que estar o seguir permaneciendo en ese lugar, sin importar que cuando tú vayas a veces esté vacío. Porque tal vez poder "estar" y ocupar al menos ese lugar es lo que, en definitiva, queremos. Aunque no sepa definir cuál es ese lugar que ocupo...


Comentarios

Entradas populares de este blog

"Feliz" NO cumpleaños...

Hoy me es imposible olvidar que era tu cumpleaños, por eso no podía acabar el día sin recordarlo, recordarte, decirlo al menos. Estos días miles de recuerdos me invaden, y todos buenos, no hay nada malo que recuerde de ti. Y eso es lo que te convierte en lo que significabas y significarás siempre para mí. No me resulta fácil en cierta manera recordarlo, pero sí que hace que mereciera la pena haberte conocido. Siempre te consideré una de las personas, sino la que más, que más cambió mi vida. Y eso es algo que te agradeceré eternamente, aunque sé que lo sabías. Creo que fuiste una de las personas que mejor me conocía y puede que la que me dio el impulso para darme a conocer a los demás. Gracias a ese primer impulso también, estoy ahora aquí, en este momento, con mi vida llena de experiencias que hacen que ahora sea como soy, rodeada de personas que me alegro de conocer y que dan ese "sentido especial" a mi vida parecido al que tú me aportabas. Gracias porque, como dice una ...

CCD (Compartir...Convivir...Dar)

No se me ocurre mejor forma de definir el CCD como Compartir, Convivir y Dar. Obviamente no es ese su significado, pero sí lo que puede llegar a representar para los que disfrutamos alguna vez de él. Porque el CCD está lleno de algo que lo hace especial, da igual los años que pasen y las diferentes personas que están en él, siempre es especial. Siempre me pregunté por qué y nunca logro saber la respuesta exacta. Para mí el CCD es especial porque en esos días todos somos "especiales". Especiales porque el CCD nos da la oportunidad de dar lo mejor de nosotros mismos. Nos invita a dar y dar y dar, porque siempre recibiremos más a cambio. Recibes sonrisas, gratitud...gestos que son difíciles de encontrar hoy en día en el "mundo exterior". Y es que Lourenzá es como nuestro pequeño mundo, en el que somos como una familia (diría casi sin el como), tanto niños como monitores. Y qué puedo decir sobre este año allí...Que fue uno de los mejores. Cada año me sigue sorprendiend...

Detrás del lobo...

A principios de año, mencioné en la primera entrada un libro que narraba la historia de un caballero que llevaba una armadura. No podía quitársela, pues estaba demasiado aferrada a él debido a que nunca se la quitaba. Respecto a esto, llevo un tiempo pensando en esto de las armaduras, como esa especie de "máscaras" que llevamos, algunas puede que sólo las pongamos a veces y otras puede que estén tan aferradas a nosotros como la armadura del caballero del cuento. Incluso no siendo carnavales todavía nos las ponemos, y al igual que en estas fiestas, para ir de algo que no somos. Normalmente cuando nos disfrazamos, queremos ir o lo más original posible, o lo más irreconocible posible, pero que se note siempre que vamos de otro "personaje" o de otro tipo de persona. Sino qué sentido tendría...Pero el caso es que en carnavales es tradición hacer eso, puede que aprovechemos también alguna ocasión más fuera de estas fiestas, por el motivo que sea, pero lo claro es que si...